¿Ejercicio en exceso?

Nuestro carácter es el resultado de nuestra conducta.

Aristóteles

Actualmente la sociedad tiene ciertos “estándares” al que debe aspirar el individuo respecto a su apariencia física; en la televisión, revistas, radio, carteles, en donde sea, las personas son bombardeadas con cuerpos esbeltos, atléticos, cabello perfecto, piel suave, etc. Pero esta vez, hablaremos de aquellos cuerpos fornidos, de las personas que van más allá y que le dedican demasiadas horas al ejercicio.

La vigorexia, como muchos le llaman, es la adicción al ejercicio; y como toda conducta adictiva trae consecuencias graves para la persona, ya que practicarlo de manera excesiva provoca que dejen de realizar otras actividades como convivir con la familia, pareja y amigos, además puede causar problemas en el trabajo y/o escuela.

Pero no solo afecta la vida personal del sujeto, ya que en algunos casos, llegan a ingerir esteroides anabólicos, proteínas y carbohidratos, esperando aumentar su masa muscular, ocasionando daños a su cuerpo.

Vigorexia-

La adicción al ejercicio se puede relacionar con la baja autoestima, porque quienes buscan un cuerpo atlético y saludable, buscan una satisfacción al realizarlo, sin embargo, algunas veces, para alcanzar este placer, se requiere de más tiempo ejercitándose, convirtiéndose en una conducta adictiva, y el bienestar que se lograba se transforma en dolor y dependencia.

Otras veces, la dependencia al ejercicio surge después de un trastorno alimenticio; aunque tiene un poco más en común con el trastorno dismórfico corporal; éste se caracteriza por la preocupación de un defecto físico que el sujeto percibe, ya sea real o imaginario; pero la manera en que lo experimentan es de una manera exagerada.

¿Cómo saber cuándo existe una adicción al ejercicio? Primero, la necesidad de ejercitarse de manera excesiva dejando de lado otras actividades, si no hace ejercicio, la persona presenta un síndrome de abstinencia, existen cambios físicos, toma sustancias que aumenten su masa muscular, entrenan aun cuando el cuerpo presenta dolor y lesiones.

Si crees que tiene un problema con el exceso de ejercicio o conoces a alguien, se deben seguir los siguientes pasos:

– Acudir con un especialista en el área de psicología, para ver cuál es el tratamiento adecuado para esa persona, cambiar su conducta y la perspectiva que tiene sobre su cuerpo.

– Consultar a  un médico si es que hubo consumo de sustancias para alterar la masa muscular.

– Ir con un nutriólogo para que lo oriente sobre qué alimentos comer y en qué cantidades.

– Se recomiendo que la familia, amigos y pareja apoyen para una mejor recuperación.

 

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Anfetaminas

requiem por un sueño¿Recuerdan la película Réquiem por un sueño? La madre de Harry, Sara, la que soñaba con lucir su elegante vestido rojo en televisión, el que había utilizado en la graduación de su hijo; pero como habían pasado los años, ya no le quedaba y para ponérselo otra vez necesitaba bajar de peso.
Comienza a hacer dieta, pero como no ve un cambio decide tomar el consejo de una amiga, quien le recomienda un “doctor” y éste le receta pastillas para adelgazar, las cuales resultan ser anfetaminas, empieza a tener una adición a ellas y a tener alucinaciones.

Las anfetaminas son sustancias sintéticas que estimulan el sistema nervioso central, se presentan en cápsulas o pastillas de colores, producen efectos parecidos a los de la cocaína como son: disminución del apetito, euforia, ansiedad, sensaciones de alerta, tensión o cólera, falta de sueño, aumento de la presión sanguínea, sudoración, dilatación pupilar, náuseas o vómitos, pérdida de peso, confusión, fallo cardiaco.

El consumo continuo produce una dependencia y es difícil dejarlas, al hacerlo aparece el síndrome de abstinencia con síntomas fisiológicos como fatiga, sueños vividos y desagradables, insomnio, aumento de apetito,

El tratamiento consiste primero en aceptar que se tiene una adicción a la sustancia, reconocer que le ocasiona problemas en su cuerpo y en su entorno. Acudir con un médico especialista en Adicciones, además buscar ayuda psicológica que puede recomendar terapia cognitivo – conductual y/o terapia grupal. Muchas veces el apoyo familiar y  de amigos ayuda más rápido a la recuperación.

anfetaminas

 

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